Por un próximo 8 de marzo más combativo y de clase.

El pasado 8 de marzo de 2018, millones de mujeres del estado español siguieron la convocatoria de huelga general laboral, de cuidados y de consumo de 24 horas y acudieron masivamente a las movilizaciones, convocadas por el movimiento feminista.

Junto a ellas acudieron muchos hombres y organizaciones, que tenían muy claro que sobraban las razones para estas convocatorias. Entre ellas las organizaciones que forman parte del Bloque Combativo y de Clase AST-Alternativa Sindical de Trabajodr@s, Baladre, CGT-Confederación General del Trabajo (sindicato convocante legal de la huelga de 24 horas), CNT-Confederación Nacional del Trabajo (sindicato convocante legal de la huelga de 24 horas), COBAS-Sindicato de Comisiones de Base (sindicato convocante legal de la huelga de 24 horas), CSC-Coordinadora Sindical de Clase, SAS-Sindicato Asambleario de Sanidad, Solidaridad Obrera y SUSH-Sindicato Único de Sanidad e Higiene.

El éxito de la huelga y de las movilizaciones ha puesto de manifiesto que hay millones de mujeres, colectivos, organizaciones, movimientos sociales, etc., dispuestas a seguir en la lucha para que la desigualdad que sufren  las mujeres en el estado español (en salarios, pensiones, familias, en sus vidas, etc.) acabe. Y va a hacer que, más pronto que tarde, el gobierno del estado se vea obligado a cambiar la legislación y poner los medios suficientes para que los cambios sociales, educativos, salariales, en las pensiones, …, y todas las reivindicaciones del movimiento feminista, sean una realidad.

Desde el SAS queremos volver la vista a lo que pasó en la Sanidad Pública madrileña el 8 marzo. Hay que reconocer que la huelga no fue precisamente exitosa (aunque nos consta que sí lo fue la presencia en las movilizaciones de la tarde) en un sector donde las mujeres son mayoría: de un total de 71.031.- trabajadoras/es, las mujeres son 55.676.- (un 78,38%) y los hombres 15.355.- (un 21,62%).

El hecho, sin duda llamativo, de que la huelga de 24 horas no fuera un éxito en un sector con presencia mayoritaria de mujeres, no puede resultar ajeno a la postura de los sindicatos corporativos  (AMYTS -sindicato médico-, SATSE -sindicato de enfermería-, SAE -sindicato de auxiliares de enfermería-) ni de los ‘sindicatos independientes’ CSIT y CSIF, que ni convocaron ni apoyaron la huelga(1).

Tampoco favoreció la participación el que CCOO y UGT,  haciendo caso omiso a la decisión del movimiento feminista que propuso convocar una huelga de 24 horas, convocaran unos exiguos paros de 2 horas (cuya difusión estuvo fuertemente acompañada de una campaña de bulos sobre la ilegalidad de la huelga de 24 horas)1.

Parece ser que estas organizaciones sindicales opinan que en la Sanidad Pública las mujeres no padecen los mismos problemas, pese a que los datos dicen que la situación se parece a los promedios de desigualdad que sufren en el resto de sectores laborales. Y ello en un sector con una fuerte precariedad y un 38,77% de mujeres con contratos temporales. De sobra conocido que la mayoría de los contratos a tiempo parcial en la Sanidad Pública son mujeres.

La Sanidad Pública es un reflejo del resto de la sociedad y las mujeres sufren la misma desigualdad: más temporalidad, menor salario (más mujeres con contratos a jornada parcial), machismo, más precariedad, etc., pero en este caso hablamos de un sector donde son mayoría (78,8% del total). 

Los motivos que llevaron a la convocatoria de huelga por el movimiento feminista siguen existiendo y el pasado 8 marzo ha supuesto un hito importante en la lucha, con una enorme repercusión mundial. A pesar de que muchos partidos, colectivos, etc. no lo apoyaron, el éxito de la convocatoria ha hecho que cambien de opinión (por lo menos en apariencia).

La lucha debe seguir hasta conseguir la igualdad entre mujeres y hombres, y en esa lucha del movimiento feminista estaremos quienes formamos parte del SAS,

PORQUE LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO

POR UN PRÓXIMO 8 DE MARZO MÁS COMBATIVO Y DE CLASE

Marzo de 2018

(1) Sería muy conveniente reflexionar sobre los motivos de los sindicatos mayoritarios para adoptar estas posturas, que por otra parte no son únicas ni se limitan a esta convocatoria; basta ver como no se sumaron a la manifestación convocada en Madrid el pasado sábado 17 de marzo por la tarde, por la Coordinadora Estatal por la Defensa el Sistema Público de Pensiones y convocaron la suya propia por la mañana en un itinerario semejante. ¿Qué pretenden? Cada un@ que saque sus propias conclusiones.

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